PRESENTE
COMANDANTE
Arduo; muy arduo ha sido el
camino hasta aquí.
Todavía bregan los
pies contra el fango rebelde.
Trémulo es el sudor
que ahoga las palabras:
las que gritan mis ojos, las
que ocultan mis labios,
las que me aprietan en el
vientre
Hay gallinas picoteando entre
las piedras,
si el vecino rompe un grito
salomando,
si mi corazón palpita
como de miedo- no sé.
¿Será porque
ya no llueve?
¿O será porque
las alcantarillas resueltas
tragan las aguas,
las mentiras todas?
¿Acaso será
por las volantillas que riegan
las azoteas
como aves de mal agüero?
¡Presente Comandante!
Te aguardaré con una
plegaria,
aunque se me estallan los
tímpanos,
aunque se me estalla el llanto,
se desboque el alma al galope
Un ruido excesivo recorre
el orbe,
la guerra como feria-
azota el Oriente los herodes
-los de siempre- asesinan
infantes, naciones unidas
pescan en río revuelto;
cada cual con sus recetas,
proclamas, afectos
Pareciera no importarles las
flores, los niños,
los amaneceres
Y yo fraguando voces en ti
pienso,
en tu cavilar incesante, hoy
más que nunca.
¡Presente Comandante!!!